IN MEMORIAN   MIGUEL SARRIA GARCIA
(1924 – 2009)

 
 

Nacido en Chorrillos-Lima en el año 1924, estudio en el colegio Superior de Lima y su gran inclinación con el agro lo llevó a ingresar a la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Nacional Agraria La Molina, de donde egresó en el año 1948, como Ingeniero Agrónomo.

Su vida la compartió entre la docencia en la Facultad de Zootecnia y la actividad privada en diferentes instituciones.

En la nuestra Alma Mater sobresalió como profesor por casi 30 años, en las áreas de vacunos lecheros y caballos de paso. Fue co-fundador del Programa de Investigación y Proyección Social en Mejoramiento Animal, siendo Jefe de Productividad Lechera por más de 10 años. Fue notable como organizador, juez y martillero de exposiciones ganaderas. Padrino de innumerables promociones de zootecnistas, sobresalió por su gran amor a la camiseta molinera y siempre entonó con fervor el himno de La Molina, llegando a ser decano  de la Facultad de Zootecnia y Profesor Emérito de la Universidad Nacional Agraria La Molina.

Siempre estuvo ligado a las agrupaciones de ganaderos como el Sindicato de Productores de Leche de Lima, la Asociación de Ganaderos del Perú  y la Asociación de Criadores y Propietarios de Caballo Peruano de Paso.
Fue director-fundador de la revista “Vida Ganadera” de gran influencia en el desarrollo ganadero del país.
Participó activamente en la Asociación Peruana de Ingenieros Agrarios  y en el Colegio de Ingenieros del Perú, llegando a ser presidente del Capítulo de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas, siendo condecorado con la orden al Mérito Agrícola en el grado de Oficial.

A Miguel Sarria siempre se le recordará como una persona llena de optimismo. Para él, la Zootecnia, más que un sentimiento fue una pasión, representando el verdadero “Espíritu Molinero”.
Definitivamente es uno de los máximos exponentes de nuestra “Alma Mater Molinera”. Su liderazgo en ganadería, su gran mística molinera y su tremendo corazón zootecnista, aunado a su fabuloso carisma harán que Miguel Sarria siempre permanezca entre nosotros.

 

La Molina, Noviembre 2009.