"EL COLEGIO ME ABURRE"

Introducción a la Subcultura

Escolar Desviada

 

Humberto PORRAS VASQUEZ

 

Existe consenso en considerar a la educación como el mecanismo que garantiza la continuidad de los patrones de comportamiento y de los valores de una colectividad. Asimismo, facilita, consolida y corrige los procesos de cambio por el que atraviesan las sociedades tradicionales y modernas.

Visto así, la educación se refiere a todos los procesos de socialización dentro de los cuales -la escuela- constituye una de las dimensiones más importantes. Los resultados o, si se quiere, el producto de la educación, se expresa en la adaptación de los individuos a las circunstancias dinámicas del medio natural y social; los resultados se observan en los patrones de comportamiento, en la forma como los individuos interactúan, en los valores que guían su comportamiento, en los rasgos que identifican y forman su personalidad.

La escuela ha sido concebida no sólo para transmitir conocimiento, sino también para formar ciudadanos que respondan a las expectativas sociales de su entorno. Se supone, entonces, que la mayor escolaridad significará para sus beneficiarios un modelo de comportamiento distinto al de aquellos que, por diversos motivos, no han gozado de sus beneficios. Si ello no ocurriera, estaríamos ante una grave crisis de la escuela como instancia de socialización; significaría, entonces, que otras agencias, otros mecanismos sociales, son más eficaces para modelar la conducta de los individuos. Precisamente, en el ámbito escolar de Lima Metropolitana está ocurriendo estos cambios en los patrones de comportamiento de los alumnos de diversos sectores y estratos sociales. Algunos de estos fenómenos trascienden los muros de las escuelas y llegan hasta los medios de comunicación en la forma de actos vandálicos, drogadicción, desinterés por el estudio, deserción escolar, etc.

Conociendo de cerca algunos aspectos de esta compleja problemática, decidimos estudiar el asunto y nos encontramos con pocas referencias en los especialistas dedicados a la educación. Para estos especialistas el tema o no existe, o sólo es consecuencia de otros aspectos considerados como más importantes, ya sean económicos, políticos o ideológicos. Nosotros no negamos que éstos tengan relación con el problema planteado. Es indudable -por ejemplo- que los bajos sueldos a los maestros favorece el desinterés por la educación pública. Sin embargo, en el supuesto de que hubiera -por ejemplo- la decisión política de duplicar los sueldos de maestros, de mejorar la calidad de la infraestructura y la enseñanza (que ya se está dando), dudamos de que el problema desaparezca o tienda a modificarse positivamente. Creemos que gran parte de este desdén por el aspecto conductual de la educación radica en el desconocimiento real del asunto y, cuando se le conoce adecuadamente, se tiende a enfocarlo como consecuencia de otros factores (considerados como más importantes) y -por lo tanto- se opta por no plantear las soluciones más apropiadas. Se le considera -por ejemplo- sólo como simples "palomilladas" de muchachos inmaduros que con el tiempo cambiarán (se supone que cuando tengan mayor edad), que son simples actos para llamar la atención (y por lo tanto, se acepta que es la forma apropiada de llamar la atención y no se induce a formas positivas de hacerlo).

Para orientarnos en este complejo problema hemos optado por reunir la mayor cantidad de información empírica que nos permita tener una casuística y elaborar una tipología que facilite el enjuiciamiento coherente. Hemos entrevistado a muchos alumnos adolescentes de secundaria de diversos colegios que se han detectado con problemas de conducta. La muestra forma parte de un estudio más amplio y aquí entregamos algunas reflexiones preliminares y la información empírica respectiva.

Una socialización conflictiva

La mayoría de los casos entrevistados son hijos de migrantes de primera o segunda generación. Son hijos cuyos padres salieron de su terruño para escapar del atraso y progresar en el ámbito urbano. Son pobladores de barrios marginales que vinieron del campo y cambiaron el rostro del Perú . Sus padres tuvieron que adaptarse a un contexto en donde ser serrano o, provinciano en general, es motivo de marginación, de agresión y exclusión. Estos "nuevos limeños", consideran al trabajo como el valor supremo que los hará prosperar y a la escuela como el instrumento que les permitirá ascender socialmente. Trabajan muy duro para dar a sus hijos un mejor futuro. Algunos han triunfado y tratan de inculcar a sus hijos los mismos valores que les sirvieron y les sirven de referencia. La mayoría de ellos pueden ser descritos culturalmente como cholos .

Los hijos de estos cholos son socializados en patrones contradictorios. Por un lado, las costumbres con las que interactúan son serranas o provincianas en general; el trato entre padres e hijos reproduce los valores tradicionales, lo mismo ocurre con los hábitos de higiene, los modismos en el hablar, etc. Por otro lado, la marginación y agresión hacia el serrano y el cholo por parte de los criollos urbanos que los consideran tontos y motivo de burla, les plantea tanto, a los adultos -y mucho más a los niños y adolescentes- la necesidad de "avivarse", "ponerse mosca", "acriollarse". Adaptarse a los patrones urbanos se constituye en el ideal de los migrantes y sus descendientes. Esto -a su vez- es percibido por ellos como el acceso a la modernidad.

En este contexto conflictivo van construyendo sus identidades los niños y adolescentes. Los cambios en la manera de vestir perfilan al "huachafo". El consumo de música importada: Rock, Techno, Reggae, etc. es identificado como símbolo de modernidad. Esta socialización conflictiva forma al achorado . Las manifestaciones conductuales más visibles son la agresividad, el desplante, la "criollada". Este comportamiento es funcional al proceso de adaptación social conflictiva. Sin embargo, algunos estudios recientes sobre este problema muestran que los jóvenes cholos no se identifican como tales por los prejuicios sociales que ello implica y -por ello mismo- los patrones de identidad no se buscan en el hogar ni en la escuela sino entre el grupo de pares, los que -a su vez- parecen buscar sus modelos en los arquetipos mostrados por algunos medios de comunicación.

Una Escuela sin Brújula

La escuela es un espacio de socialización conflictiva en donde convergen distintos factores. Aunque no existen muchos estudios empíricos al respecto, los medios de comunicación de masas han ido proponiendo nuevos patrones de comportamiento, distintos a los que la escuela plantea. Cada vez más la escuela se aleja del contexto social donde opera. Los contenidos y valores que formalmente se enseñan carecen de sustento en la realidad cotidiana. Esto se acentúa en la educación de nivel secundaria en donde acuden los adolescentes de distintos sectores sociales, económicos y culturalmente conflictivos y en donde muchos profesores, funcionarios y teóricos desconocen las verdaderas dimensiones de los cambios que se vienen dando en los patrones y valores.

Algunos estudios, han mostrado la doble cultura que funciona en los colegios: la cultura formal y la cultura real en la que, definitivamente, lo que importa a la mayoría de alumnos son las pautas y valores de la cultura real. Anotaremos de pasada que, de acuerdo a nuestra información, las observaciones de Juan Carlos Callirgos ("La discrimación en la Socialización Escolar"), que estamos comentando, se quedan cortas en muchos aspectos; sin embargo, tiene el mérito de llamar la atención sobre asuntos que son soslayados en un enfoque tradicional sobre este problema.

En líneas generales, los casos de alumnos que hemos entrevistado acuden al Colegio porque allí encuentran al grupo de pares que comparten similares vivencias y "esperanzas" sobre el futuro. El contenido de los cursos les es indiferente, les "resbala" (no les importa), les aburre, y por ello se escapan del aula y del plantel para ir a "chonguear" (a divertirse); lo único que parece divertirles son las peleas, las "broncas" con alumnos de otros colegios por los motivos más nimios o poco racionales. Acuden a discotecas, se embriagan, se drogan, roban, agreden, hacen lo que quieren y lo consideran lo más "normal". Nada parece importarles los estudios, el futuro. No reconocen ninguna autoridad excepto la del jefe de la pandilla. Lo único que parece ser signifitivo para ellos es la interacción con la "mancha", la pandilla, y la solidaridad grupal entre ellos. Saben que no les va a pasar nada por lo que hagan o serán considerados sólo como "infractores" en caso de que la policía intervenga cuando se encuentren "llamando la atención" (muchos tienen la "precaución" de llevar consigo su partida de nacimiento para probar que sólo son menores de edad), son muy conscientes de lo que hacen aún estando drogados. Si esto es considerado como simples "palomilladas" de adolescentes que quieren "llamar la atención", entonces, tenemos que cambiar nuestros criterios para distinguir la conducta normal de la conducta desviada.

Hay que destacar también que la mayoría de los entrevistados son de hogares en donde los padres son separados, son de un segundo compromiso o viven con familiares cercanos que no ejercen sobre ellos ningún control. Los padres trabajan en las labores más diversas y la mayoría sólo se enteran de las "faltas" de sus hijos cuando al año siguiente acuden al colegio a matricularlos y se dan con la "sorpresa" de que no han asistido al Plantel durante meses o han estado ausentes durante todo el año escolar.

Hay casos en donde los padres obligan a sus hijos a robar y les quitan el producto de su "trabajo". Estos progenitores utilizan el producto de tales fechorías para embriagarse, divertirse con sus amigos u otros actos "ejemplares". En la mayoría de las situaciones, los padres no pueden presentarse como el modelo de conducta a imitar por sus hijos.

Sería poco coherente considerar que esta situación no influye negativamente en la conducta que observan los adolescentes que hemos entrevistado. Pero, la explicación no supone la justificación de tales conductas. Justamente, se supone que la educación en general y, la mayor escolaridad en particular, deben modificar en forma positiva estas desviaciones de la conducta y, el hecho de reconocer que este problema es consecuencia de procesos sociales más complejos, no nos exime de considerar que deben plantearse soluciones a corto plazo para estas situaciones.

Por lo demás, siendo este artículo sólo un avance de la investigación que estamos realizando, no podemos todavía plantear las alternativas de solución a este problema.

"El colegio me aburre"

Tenemos varias decenas de entrevistas realizadas a los alumnos de secundaria con problemas de conducta en los diversos colegios de Lima. Estamos tratando de elaborar un perfil más realista del escolar de los años 90. Abordamos diversos aspectos de sus vivencias, afectos y esperanzas. Para esta oportunidad sólo hemos seleccionado algunos casos significativos, agrupados por colegios y tratando sólo algunos aspectos de su problemática.

 

COLEGIO: ALFONSO UGARTE, San Isidro

-Daniel ("cara dura"), 17 años, 5º año, su padre es de Huancayo y vende pollos en el mercado central, su madre es de Ayacucho y lava ropa en las casas, viven en El Agustino.

Asiste al Colegio porque le obligan sus padres y porque allí están sus "patas". Considera que todos los cursos "son aburridos". No obedece las reglas del plantel porque no le interesa. Se escapa del Colegio cuando le da la gana y se va a las discotecas con sus amigos y algunas "hembras". Roba para conseguir plata y poder comprar lo que quiere y considera que robar "es normal". Se siente "bacán" cuando arma la "bronca" con sus amigos. Le divierte pelearse por las mujeres y lo hace con palos, piedras o cuchillos. Si es que logra terminar el Colegio le gustaría regresar a la hora de salida a buscar bronca a los "pavos" (tontos). Fuma y bebe lo que le da la gana y dice sentirse "chévere".

-Juan (karateca), 18 años, 5º año, su padre es de Ancash y trabaja como mecánico, su madre los abandonó cuando él tenía 12 años.

Asiste al colegio porque su padre lo matriculó, pero ya está aburrido porque viene repitiendo varias veces. Falta a clases cuando está aburrido -lo cual es muy frecuente- y se va a divertirse a las discotecas. Roba para sus vicios y le gusta la bronca por eso le dicen el "karateca".

-Pedro, 18 años, 4º año, su padre es del Cuzco y es albañil, su madre es de Apurímac y vende comida, vive en San Juan de Miraflores.

El Colegio le aburre porque los profesores no le caen bien. Lo único que le gusta del Plantel es la hora de "refrigerio" y el recreo. Se evade del Colegio cuando le da la gana y se va a pasear y "vacilarse". Generalmente se emborracha los fines de semanas, con sus amigos hace una "chanchita" para comprar "racumín" o "cienfuegos" (licores de dudosa calidad). Dice estar plenamente consciente de lo que está haciendo y lo considera "normal".

-Miguel ("pepe grillo"), 19 años, 4º año, sus padres son de Lima y sus abuelos fueron de la sierra (no quiso decir de dónde).

Va al colegio porque allí están sus "patas", pero todos los cursos le aburren y ya se cansó de ver las mismas caras a los profesores. Al único que le tiene respeto -a veces miedo- es a "el duro" que es el jefe de la pandilla. Todos le obedecen porque es un "loco" que sabe usar el cuchillo. Si no obedecen los botan de la "mancha" y eso equivale a "la muerte".

COLEGIO NACIONAL DE COMERCIO Nº 25

-Ada, 14 años, 1º año, su padre es del Cuzco y su madre es del Rímac, vive en los Barrios Altos.

Fue nombrada como policía escolar para que asumiera responsabilidades y mejorara su comportamiento. Sin embargo, hace todo lo contrario. Acostumbra a burlarse de los profesores, interrumpe la clase y provoca desórdenes. No obedece y los estudios no le importan. Sus relaciones familiares no son conflictivas. ¿Quiere llamar la atención?

-Claudia, 17 años, 5º año, sus padres son de Lima, vive en un ambiente de promiscuidad (14 personas en un solo ambiente).

Sus actitudes son agresivas, parece estar siempre a la defensiva. Su padre es alcohólico y maltrata frecuentemente a su madre. Su deporte consiste en escaparse del Colegio para ir a divertirse a las discotecas de El Agustino. Lleva siempre una mochila con ropa de calle para cambiarse y escapar de las batidas de la policía. Consume y vende drogas con sus amigos del jirón Huánuco (La Victoria).

COLEGIO WALT WHITMAN, Ate-Vitarte

-Hernán, 15 años, 3º año, su padre es de Huancayo y su mamá es de Lima.

-¿Vives con tus padres?

-Sólo con mi mamá, mi papá vive en su casa

-¿Se separó de tu mamá?

-Sí, hace 6 años, el tiene otra casa con su mujer

-¿Tus padres son casados o son covivientes?

-Mi mamá dice que salió en estado y no tuvieron tiempo de casarse

-¿Y eso te molesta?

-¿A mí?, ¡Nooo!... (fastidiado)

-¿Y tú te vas a casar?

-¿Yo?, ¡nooo!... Mejor sólo convivo, y si sale mal, cada uno por su lado

-¿Cuál es el curso que más te gusta?

-Computación, porque allí trabajamos y es fácil

-¿Y el curso que menos te gusta?

-¡Matemáticas!..., me da sueño y el profe es aburrido

-¿Cómo te comportas en el colegio?

-Más o menos, creo

-¿Qué faltas has cometido?

-Falsifiqué la firma de mi mamá en los exámenes en que estaba desaprobado, se dieron cuenta, me suspendieron dos días y mi mamá me sonó

-¿Alguna otra falta?

-Con mi collera nos escapamos del Colegio para ir a "latear". Con ellos me siento bien

-¿Qué te gustaría ser cuando acabes el Colegio?

-Ser un comerciante y así poder ayudar a mi mamá

-Alexander, 17 años, 4º año, sus padres son de Puno y él nació en Lima.

-¿Qué es lo que más te gusta hacer?

-Salir a vacilarme con mis patas

-¿Qué es lo que menos te gusta hacer?

-Levantarme temprano

-¿Qué hacen cuando se escapan del Colegio?

-Nos vamos por allí, a la discoteca Universal

-¿Te gusta estar con tus amigos?

-¡Claro!, nos divertimos a lo cañón

-¿Van con sus enamoradas?

-Mis patas sí, yo voy con una amiga

-¿Qué hacen allí?

-Bailamos, tomamos, fumamos...tú entiendes

-¿Has tenido relaciones sexuales?

-...Sí, pero,... (sonríe)

-¿Qué es lo que más te gusta del Colegio?

-Nada, todo es aburrido

-¿Porqué?

-Porque me aburro de las clases y de la formación

-¿Y qué hacen cuando se aburren?

-Perdemos clases, nos escondemos en el baño o nos escapamos del Colegio

-¿Qué quieres ser cuando termines el Colegio?

-Mecánico.

-Hugo, 18 años, 5º año, sus padres están en Cañete, vive con sus tíos, para él los estudios son aburridos y se divierte con sus patas.

-¿Qué falta has cometido?

-Una vez llevé licor al Colegio y nos pusimos a chupar en el patio con mis "choches". Todos pensaban que era gaseosa

-¿Y qué ocurrió?

-El auxiliar se dio cuenta, alguien tiró el soplo y nos suspendieron dos días, ¡piña!

-¿Te parece bien?

-Normal...

COLEGIO NACIONAL BARTOLOME HERRERA

-Pedro, 17 años, 3º año, vive en San Martín de Porres con sus padres que son de Lima, ha repetido tres veces el tercer año.

-¿Has repetido tres veces el tercer año?

-Sí, es verdad

-¿Porqué?

-Me tiraba la pera con mis patas, me iba a vacilarme

-¿Tomas tus tragos

-¡Claro!, tomamos cerveza, pero preferimos el pisco porque es más barato, lo mezclamos con "Tang" de naranja, te marea más rápido y te pone chévere

-¿Te gusta estudiar?

-La verdad que no, pero como mi papá me manda y me mantiene tengo que tratar de pasar como sea

-¿Te escapas del Colegio?

-¡Claro!, es normal

-¿Qué tal los profes?

-Algunos son chéveres, otros son espesos, pero algunos son "arreglos" (arreglan las notas por dinero)

-¿Qué tal te llevas con tus compañeros?

-Tengo mis patas, otros son mongos, quedados. Con mis patas nos vamos al Miguel Grau a computar jermas

-¿Qué piensas hacer cuando termines el Colegio?

-No lo he pensado, quizá trabajar o irme al extranjero.

COLEGIO VICTOR ANDRES BELAUNDE

-José, 17 años, 5º año, su padre es de Ayacucho, su madre es de Huancayo, ambos tienen un puesto en "Mesa Redonda". El nació en Ayacucho.

-¿Cómo te va en el Colegio?

-Más o menos, es que me relajo mucho y como estoy en quinto...¡me llega!

-¿De qué manera te relajas?

-Nos quitamos con mis patas a chapar algo y luego nos vamos a chupar

-¿Cómo es eso de chapar algo?

-Nos vamos a la cachina para vender lo que hemos robado

-¿Qué tipo de licor tomas?

-De todo,...soy buen pobre

-¿Tienes enamorada?

-Claro pues brother, si no a uno le dicen maricón

-¿Tus amigos te dicen maricón?

-Es como una norma que cada uno tenga su flaca, sino no eres del grupo

-¿Consumes drogas?

-Sí

-¿Vas a fiestas?

-Sí, lógico, es ahí donde fumo mis "tronchos".

-Roberto, 18 años, 5º año, su padre es de Tarma y trabaja como albañil, su madre también es de Tarma y lava ropa. El también nació en Tarma.

-¿Qué es lo que más te gusta hacer?

-Tirarme la pera con mis amigos y jugar pelota

-¿A dónde van cuando se tiran la pera?

-Nos quitamos a "computar" a las chicas del Pérez (Liendo)

-¿Consumes licor?

-Sí, cerveza, trago corto, ...en fin, de todo

-¿Cuando vas a fiestas, armas la bronca?

-¡Claro!, necesariamente un tono tiene que terminar en bronca, sino, no hay tono

-¿Qué piensas hacer cuando termines?

-No sé loco, porque estoy a punto de repetir y todavía no sé si podré arreglar.

-José Carlos, nació en Lima, 18 años, 5º año, su padre es limeño y tiene un puesto de periódico, su madre es de Trujillo y cocina en un restaurante.

-¿Qué es lo que más te gusta del Colegio?

-¡El recreo!, ¡ja,ja,ja!,... realmente muy poco. Me gusta cuando me tiro la pera con mis amigos

-¿A dónde van cuando se tiran la pera?

-Nos vamos a tomar por allí

-¿Consumes drogas?

-Sí loco, es algo normal

-¿Porqué lo consideras normal?

-Cuando uno va a un tono, siempre corre el "troncho"

-¿Qué licor tomas?

-Cerveza, trago corto,...en fin, me da igual

-¿Qué música te gusta?

-El techno, me encanta, te pone las pilas pues

-¿Tienes enamorada?

-Sí, y también tengo mi trampa

-O sea, ¿tienes tu repuesto?

-Claro pues loco, tiene que ser así, sino, no vives la vida

-¿Qué piensas hacer después del Colegio?

-No sé, todavía no lo he pensado.

-Juan José, Nació en Huaraz, 18 años, 5º año, su padre es de Huaraz y trabaja como mecánico, su madre es de Lima y trabaja en una panadería.

-¿Qué es lo que más te gusta del Colegio?

-¡El recreo! y cuando me tiro la pera

-¿A donde vas cuando te tiras la pera?

-Me voy con mis patas al vicio (pimball) o a "jalar" por ahí

-¿Consumes drogas?

-Sí, normal, cuando estoy con mis patas o vamos a los tonos, hay que estar en onda pues...

-¿Tienes enamorada?

-Sí, pero a ella no le he contado que "jalo" o me "prendo"

-¿No le has contado?

-No, ¡olvídate!

-¿Cómo te va en el Colegio?

-Ni me preguntes eso porque me llega

-¿Participas en las broncas?

-¡Claro!,...con mis patas armamos las broncas en los tonos, no faltan lornas por ahí y los cogemos de punto

-¿Qué licor tomas?

-De todo, todo es bienvenido.

COLEGIO MARISCAL CASTILLA (Rímac)

-Luis, 17 años, 5º año

-¿Qué es lo que más te gusta?

-Ir a los tonos, vacilarme con los patas y las jermas

-¿Alguna falta cometida en el Colegio?

-Sí, le pegué a un pata porque le buscó bronca a mi "causa" y saqué la cara por él, también me escapo del Colegio de vez en cuando.

-¿Te pareció bien?

-Normal, loco...

-¿Qué tomas?

-Trago corto y chelas

-¿Cómo te llevas con tus profesores?

-Más o menos, loco

-¿Qué opinas sobre las broncas?

-Son un vacilón

-¿Porqué?

-Me distraigo pegando

-¿Alguna vez te han pegado?

-Sí, pero en casi todas me he defendido bien, soy bien bronquero, loco

-¿En el colegio tienes alguna molestia?

-Sí, cuando entra el profesor de matemática a dictar clases

-¿Qué piensas hacer cuando acabes?

-Quisiera ser doctor.

COLEGIO RICARDO BENTIN (Rímac)

-Oswaldo, (alias "Tatán"), 17 años, 5º años, sus padres son de Huancayo y venden ropa en "Mesa Redonda".

-¿Qué es lo que más te gusta?

-Divertirme bien chévere en los tonos con mis patas y con hembritas que computamos en el tono

-¿Alguna falta que hayas cometido en el Colegio?

-Le pegué a un pata por haberme vacilado, le saqué la mierda

-¿Te pareció bien?

-Normal, bacán

-¿Qué tomas?

-Cerveza,...¡ah! y que sea Cristal. Porque aquí no pinta ni la Pilsen, ni la Cuzqueña. Porque aquí en el Rímac es pura Cristal, aparte de que soy recontra hincha del Cristal,...¡ah!, y cuando falta plata, tomamos corto

-¿Has tomado alguna droga?

-Sí, la marihuana

-¿Qué te pareció?

-Chévere, bacán, loco

-¿Qué opinas sobre las broncas?

-Son un vacilón

-¿Algo que te moleste en el Colegio?

-Me aburre Lengua y Literatura

-¿Qué opinas de los profesores?

-Son aburridos, pero algunos son mis patas

-¿Has recibido información sobre sexo?

-Sí, por intermedio de mis patas y videos porno

-¿Qué piensas hacer después?

-Trabajar y ganar mi billete.

COLEGIO NACIONAL MANUELA FELICIA DE GOMEZ (La Victoria)

-Juan Carlos, natural de Ayacucho, 18 años, 5º año, sus padres también son de Ayacucho.

-¿Qué haces en la calle?

-Me dedico a robar porque mi padre no me da dinero para mis vicios, sólo quiere que tome gaseosas

-¿Qué haces en el Colegio?

-Es igual, me dedico a robar a mis compañeros y a los profesores

-¿Cómo te diviertes?

-En las fiestas, en las broncas y prostituyendo con las chaparritas de mi barrio.

-Juan Alberto, nacido en Lima (La Victoria), lo mismo que sus padres, 15 años, 4º año, vive en el cerro San Cosme. Se dedica a robar por los alrededores de La Parada y el Mercado Central.

-¿Porqué te dedicas a robar?

-Porque mis padres me obligan, si yo no robo no me abren la puerta de la casa

-¿Qué ocurre en tu casa?

-Todo es bronca, lo único que hacen es golpearme para ir a robar, después me piden la plata para irse a "chupar", así se pasan la vida

-¿Cómo te portas en el Colegio?

-Regular, a veces tengo que pegarles a mis compañeros cuando no me prestan sus cuadernos. Aquí hay broncas todos los días, a veces por huevadas

-¿Cómo te diviertes?

-No tengo tiempo de divertirme porque paro robando, sólo me divierto cuando vengo al Colegio.

-Manuela, natural de Trujillo, sus padres radican en esa ciudad, vive con sus tíos, 15 años, 3º año, vive en jirón Renovación, en La Victoria.

-¿Cómo es tu barrio?

-Es una zona maleada donde hay prostitución y drogas

-¿Qué haces fuera del Colegio?

-Me dedico a prostituirme fuera de las horas de clase con el resto de mis compañeros. Lo primero que hacemos es pedir dinero a la gente, sino quieren darnos, los atacamos con cuchillos, si nos entregan el dinero, no les hacemos nada

-¿Cómo te portas en el Colegio?

-Igual, soy maleadaza

-¿Cómo te diviertes?

-Jugando pelota y prostituyéndome.

Se nos quedan en el tintero muchos casos dramáticos de adolescentes que sólo parecen encontrar satisfacción en la interacción que realizan con su grupo de pares. Sólo obedecen con gusto las reglas del grupo, comparten sus valores y el futuro no les preocupa. Asisten al Colegio porque son obligados por sus padres y -sobre todo- porque allí pueden encontrar a sus "patas" con los que se escapan para realizar sus "aventuras". Aquí sólo realizan un acatamiento formal de algunas normas del Plantel, en esto son altamente selectivos, sobre todo si la obediencia a ciertas normas puede afectar su prestigio y status en el grupo de referencia donde interactúan.

Podemos atrevernos a decir que la información que estamos presentando nos ayudaría a perfilar una subcultura escolar desviada. De la cual no conocemos aun todos sus rasgos. No sabemos todavía si ésta es compartida por todos los estratos sociales y -sobre todo- nos falta averiguar si los jóvenes que no pertenecen a estos grupos tienen las mismas aspiraciones y si les gustaría pertenecer a ella. También dudamos que las situaciones que hemos reseñado sean simples actos para "llamar la atención". Y -si así fuera- consideramos que nunca es más vigente el dicho de que "la manzana podrida corrompe a las demás", y -por lo tanto- se requiere de programas urgentes de reeducación para tratar a los alumnos con las características que hemos reseñado. Tarea para la cual no están capacitados los actuales centros escolares. A esta labor deben concurrir todos los especialistas preocupados por la educación en el Perú.

Notas Bibliográficas: