“Es urgente que se dictamine la prohibición de la liberación de OVMs (Organismos Vivos Modificados) en el medio ambiente, en tanto no exista capacidad institucional para implementar las normas de bioseguridad”, manifiesta la Dra. Gutiérrez. Según estudios realizados durante el año 2008, tres de las cinco zonas costeras analizadas, presentaron cosechas de granos de maíz amarillo duro con transgenes.
Se recogieron 319 muestras de maíz cosechado en Piura, La Libertad, Lambayeque, Ancash y Barranca. En el laboratorio, se trabajaron tres repeticiones por muestra, extrayéndose el ADN de cada una individualmente haciendo uso del protocolo Dellaporta et al. modificado. La cuantificación del ADN se realizó haciendo uso de corridas electroforéticas en gel de azarosa y usando el programa ‘Quantity One’.
La identificación cualitativa de presencia de transgenes se hizo con la técnica de PCR o Reacción en Cadena de la Polimerasa, mediante la cual se obtiene un gran número de copias de un fragmento de ADN.
Tras los análisis, se halló que el 60% de la muestra cosechada en Barranca tenía transgenes, mientras que La Libertad presentó un 32% y Piura un 31%. De acuerdo a estos resultados, habrían ingresado a nuestro territorio de manera ilegal seis tipos de modificaciones genéticas, denominadas en el plano científico como MON810, BT11, TC1507, MON863, NK603 y T25.
La Dra. Gutiérrez recomienda incrementar el monitoreo en otros tipos de maíz a fin de determinar si ha ocurrido contaminación en ellos. “Debe aprobarse una norma nacional sobre responsabilidad y reparaciones que identifique responsables y sancione las actuales contaminaciones”, concluyó |