CEREMONIA DE GRADUACIÓN
Promoción “Munaymi Tukuyta Atin”

DISCURSO DEL SEÑOR RECTOR DE LA UNALM

 

Como cada semestre, estoy gratamente complacido de presidir esta Ceremonia de Graduación. Colación 2007-II, cuyos miembros promocionales optaron por elegir el lema aforístico “Munaymi tukuyta atin” en voz quechua o runa simi, el que traducido al español sugiere: Todo se puede con esfuerzo. Una sentencia que viene a pelo y por analogía nos recuerda: “Que el Perú no se pierda por la obra o la inacción de los peruanos”. Una reflexión de Jorge Basadre, respecto a que el hombre e igual que el país, lo hace el esfuerzo y no el privilegio.

Los motores de la actual sociedad del conocimiento tienen de medular carburante a la educación continua. En un mundo hecho de saber como clave del futuro, se tendrá que aprender toda la vida. Convirtiéndose la enseñanza digital sin fronteras, a través de la red telemática del internet, en el principal medio de instrucción. La globalización de la economía y la revolución de la tecnología de la información, iniciada en 1990, incrementa la competencia, presionando a las universidades e instituciones de enseñanza superior a disputarse los alumnos, lo cual ha transformado la educación en una actividad empresarial: masificándola, democratizándola e internacionalizándola, incluso ha permitido la expansión de programas de educación a distancia. Al respecto, la visualización muestra una encaminada baraja de logros procesales.

Según estudios recientes, se espera que en doce años, el 2020 que está a la vuelta de la esquina, un 25% de la población mundial estará empleada en profesiones que hoy aún no existen, como nanotecnólogos, agroquímicocultores, ingenieros de órganos, programadores genéticos, animadores virtuales o proyectistas del entretenimiento u ocio. Gracias a los avances científicos que hoy se encuentran en etapa experimental, un programador genético será el encargado de analizar la información de una pareja de futuros padres y programarla para definir el perfil hereditario del embrión antes de la gestación y así evitar que éste nazca con enfermedades congénitas incurables. De otro lado, un nanotecnólogo podrá manipular estructuras a nivel molecular para curar una serie de dolencias como el caso de destruir células cancerigenas instaladas en el páncreas del paciente; sin necesidad de recurrir a la cirugía. También, un ingeniero especializado será capaz de clonar órganos enteros in vitro, mediante el cultivo de células, desde riñones e hígados hasta intestinos y corazones, para su posterior transplante a individuos críticamente postrados. Sin mucho esfuerzo se divisa un horizonte de salud prolongada y de abolida vejez.

Otro campo fértil en el que veremos surgir nuevas profesiones es el de la ciencias naturales. Actualmente, el genio genético modifica vegetales para hacerlos resistentes a insectos o germicidas. Mientras, que un agroquímicocultor del futuro mediato será el encargado de hacer crecer productos alimenticios genéticamente alterados para beneficio del hombre, como manzanas mejoradas con vitaminas A y C, leche con anticuerpos contra la tuberculosis, o tomates fortificados con hierro. A la sazón, un inspector ambiental deberá controlar que estos alimentos transgénicos no alteren la cadena alimenticia natural. En los mercados de la cataluña hispánica pueden adquirirse huevos sin colesterol, pues tienen un ácido –el docosohexaenoico-, que puesto en la sangre impide la acumulación de grasas; a sabiendas que el gran problema del mundo rico es la obesidad. Por lo mismo, los australianos comienzan a alimentarse con carne mutante de cerdo, a los que un gene suplementario hace más gordos, pero menos grasosos.

Uno de los sectores de futuro más prometedor refiere a la biotecnología. Allí coinciden la biología, la química y las técnicas de proceso. Así, se cultivan bacterias productoras de insulina, que a la vez crea plantas transgénicas que se defienden de insectos nocivos; sin uso de pesticidas. También, se innovan cartílagos ortopédicos a partir del propio tejido, etc. Igualmente sucede con la biónica, otra ciencia del futuro, una área donde los expertos copian cada vez más las modélicas construcciones de la naturaleza, hurgando el ser humano sus vertebrales principios e inventando tecnología ad-hoc, que lo aproxime a esa genial ingeniería. Ni que decir, con el avance de la robótica y la automatización de muchas tareas para las cuales hoy se requieren numerosos trabajadores, ya que ustedes queridos egresados, serán testigos de un incremento significativo del tiempo libre. Además, de consolidarse la informática como la ola del futuro.

En el factor clave de la competitividad es necesario evaluar si, como país, estamos a la altura del reto de la competencia internacional. El ser una nación pobre nos hace tolerar las deficiencias de infraestructura y de servicios, estimado en el orden de los 40 mil millones de dólares, pero esas se vuelven crítica cuando buscamos competir con otros países. Entre las desventajas, una de las más graves alude a la incapacidad del sistema educativo en el Perú, que debería ser la inversión más rentable del Estado, porque al invertir en las capacidades de los jóvenes peruanos se está aumentando directamente el valor del servicio que ellos podrán brindar en el futuro mediato. Una inversión que fomenta el capital humano y el desarrollo de las habilidades creadas paso a paso, trabajosamente, con el tiempo y con la práctica, sigue siendo retaceada como gasto corriente en las cuentas nacionales.

Pongo el ejemplo del Brasil, el gigante subcontinental, que en clara apuesta a la ventana del desarrollo prevé una inversión en política científica de 28 mil millones de dólares. Argentina y Chile no quedan a la zaga, el primero crea un polo científico-tecnológico, con nuevos institutos de investigación y un museo interactivo para formar profesores. Mientras, según una reciente ley de incentivos tributarios, Chile promueve que de cada 100 dólares invertidos por la empresa privada para actividades de investigación y desarrollo, 46 serán puestos por el Estado.

De allí, resulta crucial la responsabilidad del Estado, de la industria y de la academia en compartir labores, porque así pueden resolver grandes problemas. Difundiendo la idea que mediante la cooperación se gana más. Es un proceso a largo plazo que debiera empezar cuanto antes, sobre todo aprovechando este periodo de “vacas gordas” para implementar una política científica, que con un rumbo o misión orientada en el país, empiece por potenciar las instalaciones y el talento aptitudinal del puñado de universidades matrices capitalinas comprendidas en la Alianza Estratégica, generadoras de ciencia y tecnología, para luego extenderlo hacia diversos centros de educación superior, en aras de implementar una red de institutos de primer nivel y que posibilite ese flujo horizontal de académicos.

En nuestro país de pocas oportunidades, ustedes han tenido la suerte de haber crecido en una familia que pudo educarlos, compaginado a la culminada aspiración de ser un flamante egresado molinero. Saliendo de una centenaria y bien organizada corporación universitaria, que garantiza la calidad de la sólida formación impartida, de información fundamental y conocimiento integral, el mismo que prioriza en los alumnos el emprendedor cultivo de una mentalidad abierta (a diversas culturas) y especializada, acrecentando las destrezas personales y sociales en la solución de problemas, a la vez que presta sensible atención a los puntos de vista nacional y global. Ustedes, que son los hijos afortunados y preparados de la nación, encontrarán un sentido de vida en el país y es aquí donde tienen las oportunidades de cabal realización. En un Perú que sienten de corazón y los necesita, empezando por saber nuestras diferencias, pero buscando cosas en común. Pudieran fomentar aires renovadores de saludable autoestima e identidad y de sostenible desarrollo.

Disponiendo como enraizada ventaja y en el más profundo núcleo del subconsciente colectivo de nuestros hombres y mujeres, jóvenes o mayores, que llevan en las sangre una acendrada y fuerte cultura del trabajo corporativo, traducido en las decisiones de nuestras comunidades indígenas, nuestros grupos étnicos organizados, nuestras asociaciones civiles, etc., incorporados al quehacer nacional. Con acciones que son testimonio de esperanza y confianza en el futuro. En tal sentido, hay que observar lo importante que pasa en el mundo y hacerlo nuestro, fusionando nuestras raíces con lo contemporáneo. El Perú tiene que mirar hacia fuera, pero amando su interior, así crearíamos una identidad, peculiar y múltiple, con características más específicas en la nación de hoy. Nuestro país no puede desarrollarse sólo como una élite o unas cuantas personas. El desarrollo es un asunto colectivo y debe asumirse esta conciencia masiva. Considero que el quid diferencial de una sociedad desarrollada a una que no lo es, depende de su capacidad de organizarse, tanto en el sesgo local como a nivel nacional, además en forma paralela debiera jalonar avances en la conciencia grupal.

Como cada año, la emoción vuelve a ser la protagonista en el acto de graduación. Tras dos y cinco años de intenso trabajo en el post y pre grado respectivamente, una nueva promoción engalanada de modo impecable, con poncho, toga y birrete en los clásicas tonalidades verde y oro, se aprestan a recoger su diploma y con él a emprender nuevas aventuras profesionales. Un mundo más exigente, con la incertidumbres y responsabilidades del ámbito real, los espera. Para ello, utilizad vuestras experiencias, capacidades y talentos para marcar la diferencia en el competitivo medio circundante, que os toque desempeñar y vivir. En los años transcurridos, compartieron aspiraciones, preocupaciones, éxitos y fracasos, y sobre todo una relación creciente y más fuerte entre sus compañeros. Dejando una puerta abierta que les permita mantener las amistades que han afianzado todo este tiempo.

Nosotros, los profesores hemos intentado ayudarlos a crecer como personas y profesionales. En mi calidad de rector, no puedo dejar de alentarlos para que practiquéis el sano inconformismo de una persona que persigue sus sueños, desarrollándose a hacer su propio destino y animándolos a defender los valores que satisfactoriamente han aprendido en el entrañable claustro molinero. Vale decir, que sin arrogancia ni urgencias innecesarias, aunque sin claudicar de los propios principios, contribuya a humanizar un entorno profesional que, con demasiada frecuencia, confiere a la eficacia económica un valor absoluto, por encima incluso de los seres humanos

Finalmente, en este significativo acto protocolar deseo extender el cálido abrazo de felicitación a los padres, parientes y amigos de los graduados, brindando de corazón por la alegría de la familia unida, abnegada y creyente, especialmente a la intuición materna que percibe con mayor intensidad el esfuerzo de la hija o el hijo estresado, ansioso e inmerso en la complejidad del estudio asumido. Para ustedes, señores graduandos, debo decirles que vuestra dedicación y amistad permanecerán aquí, que sois y seguiréis siendo parte de esta longeva universidad y pido que nunca olviden a vuestra querida Alma Mater, que es y será vuestra casa; un lugar al que podéis regresar y donde siempre se os recibirá con respeto y cariño.

Muchas gracias

La Molina, 18 de julio del 2008

Luis Maezono Yamashita
Rector