RED HIDROPONÍA

 BOLETÍN INFORMATIVO No 21
 Octubre/Diciembre   Año 2003

                                                       Universidad Nacional Agraria La Molina
Centro de Investigación de Hidroponía y Nutrición Mineral
Departamento de Biología

Esta es una publicación trimestral de RED HIDROPONÍA, Centro de Investigación de Hidroponía y Nutrición Mineral, Departamento de Biología, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú.

Edición

Alfredo Rodríguez Delfín

Coordinación

Milagros Chang
Marilú Hoyos
Gladys Castro

Diseño y Diagramación

Paola Alcalá

Colaboradores

 

 Carlos Arano   (Argentina) Otmar Silberstein (EEUU)  

Steven Carruthers   (Australia)

Dan Brentlinger (EEUU)

Pedro Furlani (Brasil)

Merle Jensen (EEUU)

Howard Resh (Canadá)

Gloria Samperio (México)

Juan Figueroa (Chile)

Sonia Rodríguez (México)

María Gonzáles-Real (España)

Lynette Morgan (Nueva Zelanda)

Pedro Martínez (España)

 Alvaro Sánchez (Uruguay)

 

La información y las opiniones que aparecen en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores.


NOTAS DEL EDITOR   

Estamos de aniversario. Hace 5 años que apareció el primer número del Boletín Informativo de Red Hidroponía y, desde entonces, venimos cumpliendo una misión ininterrumpida de difusión a través de la web de la técnica de hidroponía en el Perú y en Latinoamérica.  Muchos de Uds. conocen como es este trabajo y, queremos agradecer a todos nuestros colaboradores que hacen posible que, en cada número, podamos ofrecerles interesantes artículos técnicos y científicos de actualidad.  No podemos dejar de agradecer a quienes han depositado su confianza en nosotros, a todos los miembros activos que, con su contribución anual, hacen posible el mantenimiento de este servicio.  Muchas gracias queridos amigos hidropónicos.

Según lo ofrecido en el número anterior, en esta oportunidad queremos compartir con Uds. dos de las conferencias presentadas en el último Congreso Internacional de Hidroponía realizado en Chihuahua, México. Las conferencias y trabajos científicos presentados están publicadas en el libro “Hidroponía 2003 ..... lo más cerca del futuro”, editado por la Dra. Virginia Nevárez, quien ha nos dado permiso para su publicación.  Por ello nuestro agradecimiento a la Dra. Nevaréz por este importante apoyo

Una vez más nuestros amigos y colaboradores Pedro Furlani de Brasil y Sonia Rodríguez de México nos ofrecen sus artículos “Nutrición Mineral de plantas en sistemas hidropónicos” y “Forraje Verde Hidropónico” respectivamente.  Estamos seguros que serán de gran interés para todos nuestros lectores.

El próximo año será otro año de eventos hidropónicos internacionales. El primero de ellos (Cuarto Congreso y Curso Internacional de Hidroponía) se realizará en la ciudad de Toluca, México y es organizado por la Asociación Hidropónica Mexicana. El segundo evento (Segundo Congreso Internacional de Hidroponía) también se realizará en México pero en la ciudad de Chihuahua y es organizado por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua.  Un tercer evento se llevará a cabo en España, y es organizado por la Universidad de Almería (IX International Symposium on Growing Media and Hydroponics). Y finalmente, como todos los años, el Sexto Curso Práctico Internacional de Hidroponía que realizamos anualmente en esta universidad. Es una buena oportunidad para salir del país con la finalidad de aprender más acerca de esta técnica, que cada vez está creciendo a nivel mundial y con mucha fuerza en Latinoamérica

Es todo por el momento y será hasta el siguiente boletín 

Alfredo Rodríguez Delfín  
Editor     



ARTÍCULOS CIENTÍFICOS



NUTRICIÓN MINERAL DE PLANTAS EN SISTEMAS HIDROPÓNICOS

 Pedro R. Furlani
Instituto Agronômico de Campinas,
 Sao Paolo, Brasil

INTRODUCCIÓN

Al contrario que los animales y los microorganismos, los elementos químicos esenciales que son necesarios para las plantas superiores son exclusivamente de naturaleza inorgánica (Malavolta, 1998). Bajo condiciones ambientales favorables, una planta es capaz de desarrollarse y completar su ciclo vital si se le proporcionan los elementos químicos carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), boro (B), cloro (Cl), cobre (Cu), hierro (Fe), manganeso (Mn), molibdeno (Mo) y zinc (Zn). Recientemente, el níquel ha sido incorporado a la lista de elementos esenciales debido a su relación con la enzima ureasa que actúa en el metabolismo de compuestos nitrogenados en plantas (Welch, 1981). A excepción de los nutrientes no minerales C, H y O, que se incorporan al metabolismo vegetal por medio del agua, del gas carbónico (CO2) y del oxígeno (O2) de la atmósfera, los demás nutrientes minerales son absorbidos por las raíces, provenientes de los minerales o de la materia orgánica descompuesta.

Además de estos nutrientes otros elementos químicos se consideran beneficiosos para el crecimiento de las plantas, sin que atiendan a los criterios de esencialidad. Se citan como ejemplo el sodio (Na) para las plantas halofitas, el silicio (Si) para algunas gramíneas y el cobalto (Co) para plantas leguminosas fijadoras de nitrógeno atmosférico.

ORIGEN DE LOS NUTRIENTES

En la Figura 1 se muestra la analogía entre los orígenes de los elementos esenciales en el cultivo de plantas en suelo y en hidroponía. En ambos casos la entrada principal de los nutrientes ocurre a través de las raíces.

 

Figura 1. Analogía entre los orígenes de los nutrientes absorbidos por plantas cultivadas en suelo y en hidroponía (Resh, 1996).

Comparando las composiciones químicas de los extractos de suelo y de soluciones nutritivas (Tablas 1 y 2), Martínez (1997) comentó que las mayores diferencias entre estos dos medios de crecimiento de plantas (suelo e hidroponía) radican en la concentración de P. Mientras que en la solución de un suelo fértil esta concentración es de 0,004 mmol.L-1 (0,12 mg.L-1), en soluciones nutritivas esta se muestra de 125 a 675 veces mayor, o sea entre 0,5 y 2,7 mmol L-1 (15 e 84 mg.L-1). Según la autora, el K y el N de la solución del suelo presentan también concentraciones muy superiores a las de soluciones nutritivas, de 49 a 126 y de 16 a 56 veces, respectivamente, más elevadas en esta solución. Para los demás nutrientes las diferencias son de menor magnitud.

Tabla 1. Concentraciones de macronutrientes (mg/L) en soluciones nutritivas y de suelos

  Solución Nutritiva1 Solución Suelo2

Nutriente

A B C D E F G H
N-NO3- 207 168 196  168 70 7 44 1057
P-H2PO4-  84  31  31 40 40 0.1 0.1 1.9
S-SO42-  64 112   64 48 112 4.2 8.6 246
K+ 330 270 234 156 156 3.5 10.5 331
Ca2+ 168 180 160 160 160 45 133 1116
Mg2+ 48 48 48 36 36 6.2 22 67
N-NH4+ - - 14 - 70 - 1.7 -
1 Soluciones nutritivas de A – Cooper, B – Steiner, C – Hoagland & Arnon, D, E – Long Ashton.

2 Soluciones de suelo F – suelo mineral después de pastaje, G – suelo mineral después de cosecha de cebada, H – suelo orgánico.


Tabla 2. Concentraciones de micronutrientes (mg/L) en soluciones nutritivas y de suelos
 

Nutriente Solución Nutritiva1 (mg/L) Solución Suelo (mg/L)  
B 0.22 0.11
Cu 0.04 0.02
Fe 2.80 0.28
Mn 0.38 0.27
Mo 0.07 0.001-0.01
Zn 0.05 0.03

   
La composición de la solución de un suelo sufre pocas alteraciones en función de la extracción de nutrientes por las plantas, ya que en el suelo, además de la relación de volumen de la solución por volumen de raíces es más elevada; existe también una capacidad continua de reposición de nutrientes a partir de los procesos de degradación y/o liberación de compuestos inorgánicos y orgánicos. Esto ya no ocurre con soluciones nutritivas en las cuales, además de tener una relación de volumen solución/raíces mucho menor, los nutrientes consumidos por las plantas deben reponerse al medio de crecimiento.

Los nutrientes absorbidos por las raíces son transportados a la parte aérea de las plantas por el xilema y entre los órganos de las plantas por el floema. Puede ocurrir el transporte de nutrientes entre los diferentes órganos de las plantas a través del xilema aunque en proporción mucho menor.

De acuerdo con la redistribución en el interior de las plantas, los nutrientes se pueden clasificar en tres grupos: móviles (N-NO3-, N-NH4+, Cl-, P-H2PO4-/P-HPO42-, K+ y Mg2+), intermedios (S-SO42-, Mn2+, Fe2+, Zn2+, Cu2+ y Mo-MoO42+) e inmóviles (Ca2+ y B-H3BO3). Esta clasificación es muy útil en la identificación de síntomas de deficiencia de un determinado nutriente. Por ejemplo, los síntomas de falta de N se manifiestan en las partes más viejas (hojas viejas), mientras que los de falta de B se dan en las partes más jóvenes de la planta (puntos de crecimiento).

Generalmente en cultivos hidropónicos la absorción es proporcional a la concentración de nutrientes en la solución más próxima a las raíces y está mucho más influenciada por los factores del ambiente como salinidad, oxigenación, temperatura y pH de la solución nutritiva, intensidad de luz, fotoperíodo, temperatura y humedad del aire (Adams, 1999).  

NECESIDADES NUTRICIONALES DE PLANTAS CON RELACIÓN AL CULTIVO HIDROPÓNICO

En lo que se refiere al análisis de las necesidades nutricionales de las plantas en relación al cultivo hidropónico, se deben enfocar las relaciones entre las concentraciones de nutrientes en la masa seca de las plantas pues ésta es una indicación de la relación de extracción del medio de crecimiento. En el cultivo hidropónico las cantidades totales absorbidas por las plantas presentan importancia secundaria ya que en este sistema se deben proporcionar soluciones nutritivas diluidas y procurar mantener relativamente constantes las concentraciones de los nutrientes en el medio de crecimiento. Por el contrario, en el suelo se procura proporcionar las cantidades totales requeridas por las plantas por medio de la fertilización, con base en el conocimiento previo de las concentraciones disponibles en el propio suelo.

En la Tabla 3 se muestran las relaciones existentes entre los contenidos foliares de N, P, Ca, Mg y S considerados adecuados con los de K, para los diferentes cultivos pasibles de ser cultivados comercialmente en el sistema hidropónico. A pesar de las diferencias de los contenidos de nutrientes en hojas en función de los cultivares, épocas de muestreo y posición de las hojas, los valores presentados indican que existen diferencias en estas relaciones entre las diversas especies, considerándose el desarrollo vegetativo adecuado, lo que debe ser tenido en consideración. Cuando se utiliza una única composición de la solución nutritiva para el crecimiento de varias especies vegetales que tienen una relación de extracción diferente, hay una gran posibilidad de que ocurra un desequilibrio nutricional con acumulo y/o falta de nutrientes a lo largo del periodo de desarrollo de las plantas, principalmente en plantas de ciclo más largo, cuando la solución nutritiva no se renueva integralmente. Los valores presentados indican que estas relaciones deben ser consideradas también para la reposición de nutrientes durante el desarrollo de las plantas

Tabla 3. Relaciones entre los contenidos foliares (g.kg-1) de N, P, Ca, Mg y S con los contenidos de K considerados adecuados para diferentes cultivos.  Adaptado de Raij et al. (1997).  

Cultivos K N P Ca Mg S
Hortalizas de Hoja
Berro 1.00 (60)1 0.83 0.17 0.25 0.07 0.05
Lechuga 1.00 (65) 0.62 0.09 0.31 0.08 0.03
Diente León 1.00 (85) 0.65 0.11 0.12 0.03 -
Cebolletas 1.00 (40) 0.75 0.08 0.50 0.10 0.16
Achicoria 1.00 (50) 0.82 0.11 0.36 0.07 -
Col 1.00 (30) 1.20 0.16 0.62 0.14 -
Espinaca 1.00 (45) 1.00 0.11 0.78 0.18 0.20
Repollo 1.00 (40) 1.00 0.15 0.63 0.15 0.13
Rúgula 1.00 (70) 0.78 0.09 0.84 0.07 -
Perejil 1.00 (35) 1.14 0.17 0.43 0.11 -
Hortalizas de Fruto
Berenjena 1.00 (50)   1,00 0.16 0.40 0.14 -
Guisantes 1.00 (30) 1.67 0.20 0.67 0.17 -
Judías Verdes 1.00 (35) 1.43 0.14 0.71 0.17 0.11
Melón 1.00 (35) 1.14 0.14 1.14 0.29 0.08
Fresas 1.00 (30) 0.67 0.10 0.67 0.27 0.10
Pepino 1.00 (45) 1.22 0.18 0.56 0.16 0.13
Chiles 1.00 (40) 1.00 0.13 0.63 0.20 -
Pimiento 1.00 (50) 0.90 0.10 0.50 0.16 -
Ocra 1.00 (35) 1.29 0.11 1.14 0.23 0.10
Tomate 1.00 (40) 1.25 0.15 0.75 0.15 0.16
Hortalizas de Flores
Brócoli 1.00 (30) 1.50 0.20 0.67 0.17 0.18
Coliflor 1.00 (40) 1.25 0.15 0.75 0.10 -
Ornamentales
Anturio 1.00 (25) 1.00 0.20 0.80 0.32 0.20
Azalea 1.00 (10) 2.00 0.40 1.00 0.70 0.35
Begonia 1.00 (45) 1.11 0.11 0.44 0.11 0.12
Crisantemo 1.00 (50) 1.00 0.14 0.30 0.14 0.10
Gladiolo 1.00 (35) 1.29 0.20 0.71 0.09 -
Gloxinia 1.00 (40) 1.00 0.10 0.50 0.15 0.13
Gypsophila 1.00 (40) 1.25 0.13 0.88 0.18 0.12
Hibiscus 1.00 (25) 1.75 0.35 1.00 0.30 0.16
Palmera 1.00 (25) 1.00 0.17 0.67 0.20 0.18
Rosa 1.00 (25) 1.60 0.16 0.60 0.16 0.21
Schefflera 1.00 (35) 1.00 0.13 0.50 0.17 0.16
Violeta Africana 1.00 (50) 0.90 0.10 0.30 0.12 0.11

1
Valores entre paréntesis representan los contenidos medios de potasio, en g.kg-1.  

Por ejemplo, cuando se usa una única solución nutritiva para el crecimiento de diferentes hortalizas de hoja, se puede prever que las plantas de espinaca y la rúgula absorberán mayores cantidades de calcio que los berros, la lechuga y el diente de león, por cada unidad de potasio absorbido.  Si esto no se lleva en consideración en la reposición de nutrientes, se podrá dar una deficiencia de calcio en los cultivos que muestran mayor demanda de este nutriente.

Por otro lado para aquellos cultivos cuyo interés comercial está en la fase reproductiva, sea en la producción de flores o en la de frutos, la relación considerada entre N, K y P debe ser diferente a la utilizada para el desarrollo vegetativo. En el periodo de floración y fructificación se debe reducir la relación N/K y aumentar la de P/K. Estas alteraciones son más fáciles de hacer en cultivo hidropónico.

Con respecto a la posible variación en la relación de absorción entre nutrientes en función de la edad de las plantas, estudios relativos al ritmo de absorción de nutrientes en plantas cultivadas en hidroponía realizados por Faquin et al. (1996) con lechuga (Tabla 4) y por Furlani (2000) (datos no publicados) con rúgula (Tabla 5) constataron pequeñas diferencias en las relaciones entre los nutrientes en función de la edad de las plantas.

Tabla 4. Relaciones entre nitrógeno, fósforo, calcio, magnesio y azufre con el potasio en hojas de lechuga en función de la edad de las plantas. Datos adaptados de Faquin et al (1996).  

DAT N/K P/K Ca/K Mg/K S/K
0

1.075 

0.164   0.264  0.126  0.075
10 0.804 0.115 0.263 0.141 0.065
15 0.762    0.117   0.279 0.131  0.057
20   0.799 0.139  0.297 0.094 0.057
25 0.820  0.138  0.311 0.094 0.060
30 0.837 0.149 0.341  0.101   0.064  
Media 0.850 0.137   0.292  0.114    0.063

Tabla 5.  Relaciones entre los nutrientes nitrógeno, fósforo, calcio y magnesio con el potasio en hojas de rúgula en función de la edad de las plantas (Furlani, datos no publicados).  

DAT N/K  P/K   Ca/K  Mg/K  
0 1.077  0.150 0.366 0.083  
5 1.046 0.103 0.374 0.101  
10 1.189 0.118  0.442 0.142  
15 1.092 0.139  0.449 0.159  
20 1.071 0.144 0.444 0.184
Media 1.095 0.131  0.415 0.134  

 
Además, en soluciones nutritivas con relaciones constantes entre los nutrientes pero con concentraciones salinas diferentes, la relación entre los nutrientes acumulados en la planta tampoco sufre muchos cambios, según muestran los datos de la Tabla 6, con lechuga y rúgula.  

Tabla 6. Relaciones entre nitrógeno, fósforo, calcio y magnesio con el potasio en hojas de plantas de rúgula y de lechuga cultivadas en solución nutritiva con varias conductividades eléctricas (Furlani, 2000;  datos no publicados).  

CE N/K P/K Ca/K Mg/K
mS/cm

Rúgula cv. "Cultivada"

1.0 0.971 0.061 0.671 0.105
1.5 0.949 0.054 0.593 0.094
2.0 1.001 0.057 0.620 0.100
2.5 1.021 0.058 0.583 0.094
3.0 1.066 0.064 0.563 0.094
Media 1.002 0.059 0.606 0.097
 

mS/cm

Lechuga cv. ‘Verónica’  

1.0 0.685 0.167 0.161 0.045
1.5 0.704 0.167 0.158 0.038
2.0 0.639 0.155 0.155 0.034
Media 0.676 0.163 0.158 0.039


COMPOSICIÓN DE LAS SOLUCIONES NUTRITIVAS

La composición ideal de una solución nutritiva no depende solamente de las concentraciones de los nutrientes, sino que también de otros factores relacionados con el cultivo, inclusive del tipo de sistema hidropónico, los factores ambientales, la época del año (duración del periodo de luz), el periodo fenológico, la especie vegetal y el cultivar en consideración.

Se han propuesto diferentes soluciones nutritivas y en algunos casos se encuentran diferencias pronunciadas entre ellas, en lo que se refiere a la concentración de macronutrientes y, en relación a los micronutrientes, las diferencias son mucho menores. Hewitt  citado por Benton Jones (1982) muestra una lista de 160 fórmulas diferentes basadas en los diferentes tipos de sales y combinaciones de fuentes de nitrógeno. Aún así es frecuente encontrar en publicaciones la frase “solución nutritiva de Hogland modificada”, o sea, fórmulas derivadas de la propuesta en 1938 por Hoagland & Arnon (1950), en la cual los valores expresados en mg L-1 son: N-N03 (210), P(31), K (234), Ca (160), Mg (48), S (64), B (0,5), Cu (0,02), Fe (1,0), Mn (0,5), Mo (0,01) y Zn (0,05). Existe también otra versión de esa solución con adición de N-NH4 (14) manteniéndose el N total constante. Esta solución ha sido la más utilizada en investigación de nutrición mineral de plantas y constituye la base de la formulación de numerosas soluciones nutritivas comerciales existentes en el mundo entero.

En general, según Barry (1996), las concentraciones de nutrientes se encuentran en los siguientes rangos (mg L-1): nitrógeno (70-250), fósforo (15-80), potasio (150-400), calcio (70-200), magnesio (15-80), azufre (20-200), hierro (0,8-6), manganeso (0,5-2), boro (0,-0,6), cobre (0,05-0,3), zinc (0,-0,5) y molibdeno (0,05-0,15).

En la bibliografía se describen sugerencias de formulaciones y de composiciones de soluciones nutritivas para el crecimiento de plantas (Carrasco & Izquierdo, 1996;  Castellane & Araujo, 1994;  Furlani, 1997;  Martínez & Silva Filho, 1997;  Muckle, 1993;  Resh, 1993; Sasaki, 1992;  Sonneveld & Straver, 1994).


INTERACCIONES QUÍMICAS EN SOLUCIONES NUTRITIVAS

En la preparación de la solución nutritiva se usa normalmente, cualquier sal soluble con tal de que proporcione el nutriente requerido y que no contenga elementos químicos que puedan perjudicar el desarrollo de las plantas. Deben ser observados algunos cuidados en la preparación de las soluciones nutritivas destinadas a la producción comercial:  a) conocer la calidad del agua en lo que se refiere a sus características químicas (cantidad de nutrientes y concentración salina) y microbiológicas (coliformes fecales y patógenos),  b) Observar la relación de costo por unidad de nutriente y su solubilidad al escoger las sales fertilizantes.

En general, las sales y/o fertilizantes utilizados en la preparación de una solución nutritiva son los siguientes: nitrato de calcio, nitrato de potasio, fosfato monoamónico, fosfato monopotásico, sulfato de magnesio, ácido bórico o borax, sulfato de cobre, sulfato de zinc, sulfato de manganeso, molibdato de sodio o de amonio. El hierro se debe proporcionar en la forma quelatada y entre los quelatos existentes se destacan el Fe-DTPA (Dietilen Triamino Pentacetato de hierro), Fe-EDTA (Etilen Diamino Tetracetato de hierro), Fe-EDDHA (Etilen Diamino Di-orto Hidroxifenilacetato de hierro) y Fe-EDDHMA (Etilen Diamino Di-orto Hidroxiparametilfenil Acetato de hierro).

La mayoría de las soluciones nutritivas no tienen poder tampón y el pH varia continuamente sin mantenerse en un rango ideal. Distinto a lo que ocurre en el suelo, en este caso el rango ideal de pH debe estar entre 5,0 y 6,0. Valores de pH diferentes a estos causan alteraciones en las formas libres y complejas de los nutrientes según muestran los datos de las Tablas 7 a 9, que fueron obtenidos con el programa GEOCHEM (Parker et al , 1995) en solución nutritiva recomendada por Furlani et al (1999) para el cultivo de hortalizas de hojas. En lo referente a los macronutrientes solo las formas disponibles de Ca y de P se ven afectadas negativamente por los aumentos de pH de la solución nutritiva (Tabla 7).

 

Tabla 7. Formación de compuestos de calcio y de fósforo en función del pH de la solución nutritiva. Resultados expresados en porcentaje.

 

pH de la solución nutritiva  

4.5 5.0 5.5 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0
Formas

Compuesto formado, %  

Ca2+ 91.0 90.9 90.7 89.9 61.7 47.4 43.9 42.9
Ca SO4  7.2 7.2 7.1 7.1 5.3 4.3 4.0 3.9
Ca PO4 1.8 1.9 2.2 3.0 32.9 48.3 52.0 52.8
PO4 H+  94.9 94.3 92.7 88.3 33.4 7.2 1.6 0.4
PO4 Ca 5.0 5.3 6.2 8.5 63.2 91.2 97.8 99.2


Con el hierro (Tabla 8) y los otros cationes micronutrientes (Tabla 9) las alteraciones de las formas libres y complejados son dependientes del pH así como del quelato de hierrro utilizado. Llevando en consideración el rango normal de pH de soluciones nutritivas (5,5 – 6,5), el quelato de Fe-EDDHA es el más estable que el de Fe-DTPA y éste a su vez más estable que el Fe-EDTA.

 

Tabla 8. Formación de compuestos de hierro en función del quelato de hierro utilizado y del pH de la solución nutritiva.  Resultados expresados en porcentaje.  

pH Fe-EDTA Fe-EDDHA Fe-DTPA  
  PO4  EDTA  (OH) PO4  EDDHA  (OH) PO4  DTPA (OH)
 

  Compuesto de Hierro formado, %  

4.5 0.9 99.0 0.0 0.8 99.2 0.0 1.1 98.9 0.0
5.0 1.9 98.1 0.0 0.7 99.3 0.0 1.6 98.4 0.0
5.5 3.5 96.5 0.0 0.8 99.2 0.0 2.5 97.5 0.0
6.0 6.5 93.5 0.0 0.8 99.2 0.0 3.3 96.7 0.0
6.5 10.5 89.5 0.0 0.8 99.2 0.0 3.7 96.3 0.0
7.0 0.0 67.6 32.4 0.0 99.1 0.9 0.0 91.5 8.5
7.5 0.0 15.9 84.1 0.0 98.9 1.1 0.0 77.6 22.4
8.0 0.0 1.2 98.8 0.0 96.4 3.6 0.0 56.2 43.8

Tabla 9. Formación de compuestos de cobre, manganeso y zinc en función del quelato de hierro y del pH de la solución nutritiva. Resultados expresados en porcentaje.  

   

pH de la solución  nutritiva  

Quelato Formas 4.5 5.0 5.5 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0
   

Compuesto formado, %  

Fe-EDTA