“ Tratado de Libre Comercio con EE.UU y la pequeños productores agropecuario”

El Instituto de la Pequeña Producción Sustentable, conciente de su misión de transmitir el conocimiento y experiencias de los investigadores y agricultores, organizó la mesa redonda “Tratado Libre Comercio con EE.UU. y la Pequeña Producción Agropecuaria”, en el auditorio A5 de la Universidad Nacional Agraria La Molina, el jueves 18 de Noviembre de 2004. La finalidad de este encuentro fue compartir las experiencias de los especialistas en las negociaciones internacionales  y las expectativas de los productores agropecuarios, con los estudiantes, docentes de la UNALM  y  miembros de instituciones afines.

 

 Actuó como moderador el Dr. Waldemar Mercado, docente de la UNALM y miembro del IPPS. Realizó una breve presentación del instituto y el marco general de la mesa redonda. Explicó además los antecedentes sobre el TLC en la UNALM. Los expositores fueron la Econ. María Elena Rojas y el Dr. César Romero, ambos funcionarios del Ministerio de Agricultura.

 

 En su intervención, la Econ. María Elena Rojas, del Área de Políticas del Ministerio de Agricultura, presentó el panorama general, de las negociaciones  entre Perú y el MERCOSUR. Afirmó que el  tratado se realizó en 1998,  y estuvo a cargo de los  directivos del más alto nivel político, como son los presidentes o también cancilleres  de los países Andinos y del MERCOSUR. El “Acuerdo de Complementación Económica Perú-MERCOSUR” se suscribió el 25 de agosto del 2003 con la finalidad de establecer una Zona de Libre Comercio. Solamente, queda pendiente la culminación de las negociaciones en algunos tópicos a nivel bilateral,  enmarcados en el acuerdo suscrito, que básicamente se refieren a los plazos a establecer.

 

 El Dr. César Romero, negociador de la Mesa Agrícola del Ministerio de Agricultura,  explicó los términos generales  del TLC con EE.UU. y en relación a lo esperado por el Perú de este tratado remarcó lo siguiente:

 

·          Consolidar y ampliar las preferencias arancelarias otorgadas por EE.UU. bajo el ATPDEA.

·          Expandir y diversificar las exportaciones agropecuarias peruanas, en la medida que se eliminen de manera permanente los aranceles y las medidas no arancelarias (crear comercio).

·          Evitar el desplazamiento de las exportaciones peruanas por terceros países que ya han suscrito acuerdos similares.

·          Promover inversiones de largo plazo en el agro, incluso las de origen norteamericano (marginales), ya que acuerdos de esta naturaleza fortalecen la institucionalidad en el país.

·          Disponer de mecanismos que brinden una adecuada protección a los productos sensibles del agro.

 

 APORTE DE LOS COMENTARISTAS

 

Ing.  Ana María Trilles (Asociación  Peruana de Porcicultores), mencionó que el sector porcino  es relativamente pequeño, ya que se tiene al rededor de 40 mil porcicultores a nivel de todo el país. La producción tecnificada representa aproximadamente el 25% de la producción total de la oferta nacional  de carne extra, y la producción es alrededor  de 100 mil toneladas al año. Sin embargo, la porcicultura tecnificada tuvo un desarrollo vertiginoso, tenemos granjas asociadas y pequeños productores porcicultores. En caso del MERCOSUR, hay un riesgo en la competencia desleal con nuestra actividad. Por ejemplo, maíz es el insumo principal para la alimentación de porcinos, constituye el 60% de costo de producción de carne de cerdo, y en 15 años definitivamente será muy difícil realizar la producción de maíz orientada a la alimentación de porcinos. Se podría generar una eficiencia similar a los países del MERCOSUR, sin embargo, se debe considerar que el Perú importa casi un millón de toneladas  de maíz básicamente para la industria avícola y porcina de las cuales casi el 75% procede de lo países MERCOSUR. Finalmente, no se tiene miedo a la competencia pero siempre que esta se realice en condiciones equitativas.

 

Sra. Bertha Amao (Centro Regional Yachaqmama), expresó su preocupación sobre lo que está sucediendo en las comunidades,  en relación a los acuerdos internacionales, sean estos los relacionados al MERCOSUR y al acuerdo de TLC con EE.UU. Consideró que esta negociación del TLC se está realizando a favor de  los agricultores de EE.UU. que son subsidiados y también a favor de las empresas transnacionales.  Los agricultores norteamericanos tienen más de 100 hectáreas de terreno para la producción agrícola y en el Perú  solamente se tienen cinco hectáreas como máximo, poseemos pequeñas parcelas o  yugadas en todas las comunidades.

 

Con estas diferencias planteó algunas interrogantes: ¿Se podría competir con las grandes empresas agrícolas transnacionales?, si se considera la presencia de los pequeños productores que tenemos en las comunidades. ¿Qué le sucederá a la mayoría de las personas que se mantienen solamente con la producción agropecuaria? Consideró que no se podrá competir frente a una agricultura tecnificada y subsidiada. Probablemente en nuestras comunidades se generará “mano de obra barata” al no poder venderse los productos y la gente tendrá que migrar a la ciudad en busca de trabajo.

 

Finalmente recalcó que está en peligro la soberanía nacional, en relación a la alimentación y la biodiversidad. Se consume productos importados y se olvida de los productos nacionales que además tienen un alto valor nutritivo. Por estas razones, se debe generar un proceso de organización para oponerse al TLC. Sin embargo, si este tratado se realizará debería realizarse en iguales condiciones para los suscriptores, una primera tarea es preparar al campesino, y otorgar a los agricultores mejores tecnología para la producción.

 

Mg.Sc. Juan Magallanes, docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina, mencionó que si los grandes agricultores de algodón, espárrago, y vid, están desprotegidos, será posible ¿Mirar a los pequeños agricultores? Lamentablemente, generalmente siempre se hace referencia a las grandes inversiones de la costa como Chavimochic; pero si al hablar de los pequeños agricultores se menciona a las comunidades como: Anco, Chongos bajos, Chicha, Ayas, Tambopata, etc. Lamentablemente no hay quienes se refieran a estos productores, y sobre su producción en su propio mercado regional.

 

Los pequeños agricultores están sufriendo con sus productos en sus mercados locales. En este acuerdo están olvidadas las zonas francas, y no hay  un sistema de apoyo de directo.  Mientras los acuerdos no estén claros para la producción interna y para los pequeños productores de la  Costa, Sierra y Selva, no se puede aceptar los acuerdos del TLC con los  EE.UU. Se debe realizar un  acuerdo en igualdad de condiciones y con un mayor equilibrio.

 

Personalmente no estoy de acuerdo con el subsidio interno por que engaña al productor y lo lleva al asistencialismo y conformismo. Debe haber un fondo asignado  a la agricultura para el desarrollo y no para los subsidios. Siempre se hace referencia a la inexistencia de fondos o a la falta de recursos, pero con el TLC, cabría preguntarse ¿De dónde se obtendrán los fondos necesarios para el desarrollo de la agricultura?