Psiquiatría y “prohibición de las drogas”

                En septiembre de 1939, el maestro de la psicología social Gordon Allport, en su discurso dirigido al Congreso anual de la American Psychological Association -de la que era presidente- reparó en la importancia delmarco de referencia”, definido como “cualquier contexto que ejerce una demostrable influencia sobre la percepción, juicio y acciones de los individuos. A menudo la influencia es -en términos de Köhler- silenciosa. El sujeto es sólo parcialmente conciente de su existencia y, a menos que esté debidamente advertido, también el investigador puede pasarlo por alto enteramente.” [1]                          

                En el caso de la problemática planteada por “la prohibición de las drogas”, los investigadores (Nadelmann, 1988, 1990; Cotler, 1999; Levine, 2002, 2003) omiten habitualmente considerar el marco de referencia, exclusivamente psiquiátrico, que le sirve como sustento y justificación. Si bien se ha denunciado a la Psiquiatría como la Inquisición de nuestros tiempos (Szasz, 1975), y se ha visto en la ideología de la libertad e independencia del individuo el fundamento cultural de la Iglesia Prohibicionista (Cohen, 2003) -en efecto- los investigadores han pasado por alto el marco paradigmático, la “teología”como doctrina de la fe en la razón que mantiene el sacerdocio psiquiátrico. Tal marco -como ilustraremos en el caso de la hoja de coca y el coqueo andino- no es otro que la psicopatologización de la apetencia de ciertas sustancias psicoactivas naturales, descalificada como “toxicomanía” (Kraepelin, 1891), “drug addiction” (American Psychiatric Association, 1934), “farmacodependencia ” (Comité de Expertos de la OMS, 1964) [2].

                  La condena internacional de la hoja de coca y del coqueo andino por ser una “toxicomanía” (OMS 1953, 1953), al paso de los años, ha perdido vigencia en el área andina, al menos en esferas académicas[3]. La defensa continental fue asumida por el Instituto Indigenista Interamericano, cuyas publicaciones[4] han logrado al menos tolerancia frente al coqueo andino, acullico aymara,  pijchado quechua. Más allá de la permanencia del hábito tradicional, sin embargo, es interés de la región andina recuperar a la hoja de coca como recurso natural con un mercado potencial mundial que daría cabida a la producción cocalera existente, ahora en manos delincuenciales.

                Pesa aún oficialmente sobre el coqueo andino la sentencia de hace cincuenta años, reafirmada por el Comité de Expertos en Farmacodependencia de la Organización Mundial de la Salud que en 1992[5], ante los esfuerzos de revalorización de la coca llevados adelante en Bolivia y el Perú, se negó a recomendar la revisión crítica del caso, aduciendo la existencia del precedente constituido por el Informe de la  Comisión de Estudio (o Encuesta) de las Hojas de Coca de 1950, seriamente cuestionado hoy día.

                La investigación documental retrospectiva de tal Informe, publicada por el Instituto Indigenista Peruano[6], sirva de sustento académico de las consideraciones que siguen y que implican la necesidad de una revolución científica, requerida por la salud mundial, aparte de sus beneficiosas consecuencias económicas, sociales y políticas que deben ser consideradas en este  Foro Social Mundial Temático: Democracia, Derechos Humanos, Guerras y Narcotráfico.

                                                                                                       Baldo

Investigación
Psiquiatría y prohibición de drogas

El Estado contra la coca


[1] Allport, Gordon  “The Psychologist´s frame of reference”, Psychological Bulletin, 37, Nº1, January 1940.

[2] Múltiples han sido los cuestionamientos de la “adicción” como entidad psicopatológica (desde Weil, A. The Natural Mind, 1972 a Schaler, J,  Addiction Is a Choice, 2003.)

[3] Prueba documental es el Pronunciamiento del Centenario, suscrito por la comunidad académica de la Universidad Nacional Agraria La Molina del Perú y que consta en una página web, Cocachasqui, mantenido en su propio servidor: http://www.lamolina.edu.pe/investigacion/cocachasqui

[4] Instituto Indigenista Interamericano(III)       América Indígena 4,  México, 1978.

Joan Boldó y  Climent Edit.& III                    La Coca Andina: visión indígena de una planta satanizada,                                                                                          México, 1986.

Instituto Indigenista Interamericano               La Coca...tradición. rito, identidad, México, 1989.                           

[5] Comité de Expertos de la OMS                    28º Informe, Serie de Informes Técnicos 836, Ginebra, 1993.

en  Farmacodependencia

[6] Cáceres Santa María, Baldomero                 Historia, prejuicios y versión psiquiátrica del coqueo andino                                                                                   Perú Indígena 28, Instituto Indigenista Peruano, Lima, 1990.



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