DESARROLLO DE LA PRODUCCION DE BIOFERTILIZANTES CON BACTERIAS FIJADORAS DE NITROGENO

D. Zúñiga


La baja disponibilidad de nitrógeno del suelo es uno de los mayores factores limitantes en la producción de los cultivos. La forma más común de incorporar este nutriente es en forma de fertilizantes químicos. El uso indiscriminado de los mismos, además de resultar cada vez más costoso, altera significativamente el equilibrio de los suelos, modificando principalmente las actividades metabólicas de diferentes poblaciones microbianas presentes en dicho ecosistema. La incorporación de bacterias fijadoras de nitrógeno al suelo, que forman simbiosis con diferentes leguminosas, puede fijar cantidades importantes de nitrógeno en forma de amonio, el cual es asimilado por la planta y traducido en buen rendimiento de grano (Phaseolus vulagris, P. lunatus, Vicia faba, Pisum sativum, etc.). En el caso de cultivos forrajeros, esto resulta en un buen follaje que es utilizado como alimento animal. En otros casos, el sólo hecho de cultivar ciertas leguminosas, como Crotalaria, entre dos campañas de cultivos intensos, mejora las propiedades biológicas del suelo cuando es incorporaado como abono verde. Sin embargo, la aplicación de los biofertilizantes todavía no esta ampliamente difundida, puesto que puede resultar poco rentable y muchas veces la calidad de los mismos no es la más adecuada. Por todo lo mencionado, se hace necesario en primer lugar, conocer la biodiversidad de bacterias simbióticas que potencialmente sean muy efectivas en la fijación de nitrógeno, que sean capaces de adaptarse y crecer en diferentes condiciones ambientales, crecer en condiciones de estrés, deben ser más competitivas que las cepas autóctonas, así mismo la especificad de las cepas de Brady(rhizobium) no debe restringirse a una sola variedad de una especie de leguminosa. En segundo lugar se debe considerar las variedades de plantas que respondan significativamente a la inoculación y que potencialmente sean buenas fijadoras de nitrógeno. En casos extremos sera necesario manipular las cepas genéticamente, sin embargo, estas deben ser marcadas adecuadamente para realizar un buen monitoreo a la hora de incorporarlas al suelo. Por último, la producción del biofertilizantes a nivel industrial incluye un control riguroso de la calidad de la cepa (conservación de sus características genéticas) y el soporte en todas sus etapas.