Estrategia de Acción

La estrategia de acción que se propone está dirigida a solucionar un problema grave, que probablemente constituye una de las mayores limitantes para incrementar la productividad de café orgánico y de esta manera mantener el liderazgo en el mercado internacional de cafe orgánico. La estrategia consiste en reunir en alianza estratégica a investigadores con experiencia en el cultivo de café e investigación en ciencias agrarias y lideres de organizaciones de agricultores productores de café en el Perú. Click

 



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Justificación

#El café es el principal producto de agro exportación tradicional. En el año 2004, las exportaciones sumaron 4.500.000 quintales, con un valor FOB de 289 millones de US$. La superficie sembrada es de aproximadamente 300.000 hectáreas, y de la que dependen en forma directa e indirecta una población de 2`000,000. Del total del área cafetalera, aproximadamente el 30% se maneja bajo un marco de agricultura orgánica.

Las zonas cafetaleras del país presentan condiciones optimas de clima y estructuras físicas de suelo excelentes, sin embargo las condiciones químicas de los suelos son muy limitantes. El Proceso de Conversión del Sistema de Producción de Café Convencional al Sistema de Producción de Café Orgánico ha significado para el productor la adopción de un nuevo sistema de trabajo en cuanto al manejo del cultivo, conservación de los suelos y manejo de los recursos naturales. El factor más limitante es la falta de conocimientos, por parte de los agricultores cafetaleros para utilizar y producir fuentes naturales de fertilizantes orgánicos y/o minerales, que ayuden a mantener y/o mejorar los niveles de productividad y la calidad del café orgánico, pues actualmente los niveles de productividad en vez de aumentar, están disminuyendo

Este proyecto de investigación estratégica, plantea desarrollar fuentes de fertilización orgánica y naturales en base a los recursos disponibles por parte de los agricultores y las fuentes naturales existentes en el país, manejados desde un punto de vista económico y disponible para la totalidad de los agricultores cafetaleros, de tal manera de elevar sus actuales rendimientos a un mínimo de 20 a 25 quintales por hectárea, contribuyendo con la mejora y conservación del medio ambiente.