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ESTABLECEN NUEVO GÉNERO DE MANTIS
Piscomantis Rivera & Vergara-Cobián, 2017

(2017, Diciembre 12).- La publicación científica, en la que se detalla sobre el nuevo género Piscomantis, es obra del Dr. Julio Rivera, investigador asociado del Museo de Entomología “Klaus Raven Büller” de la UNALM, en coautoría con la directora del recinto, Mg.Sc. Clorinda Vergara.

El Dr. Julio Rivera destaca que el reciente descubrimiento reafirma que el Perú posee una gran biodiversidad de organismos que no se conocen, sobre todo cuando se trata de insectos, el grupo de organismos terrestres más diverso del mundo, y por lo tanto, fundamentales para el ecosistema. «Si no conocemos de ellos, no sabremos nada; ni de procesos ecológicos, ni de la cadena trófica, ni de la polinización de plantas, ni de enfermedades, entre otros», sostiene.

La única especie incluida por los autores del estudio en el nuevo género es la Piscomantis peruana, la cual vive en las laderas de los andes del Pacífico hasta los 2 mil m.s.n.m. Su distribución abarca los departamentos de Áncash, Lima e Ica; su alimentación varía de acuerdo al tamaño; cuando son pequeños comen artrópodos chicos (hormigas y ácaros) y mientras crecen van adecuando a su dieta de mayores tamaños. Pueden vivir hasta un año, son de color marrón grisáceo y las hembras no vuelan.

MORFOLOGÍA E INVESTIGACIÓN
La Piscomantis peruana era antes conocida como Galapagia peruana. Fue descrita por primera vez por el entomólogo austríaco Max Beier en 1935, quien solo reportó el año (1929) y lugar de colecta (Perú) en el registro del insecto. Por décadas se desconoció exactamente en qué lugar de nuestro país habitaba.

En una expedición científica cerca de San Mateo (provincia de Huarochirí en el departamento de Lima) el doctor Rivera recolectó unas pequeñas mantis que halló similares a otros ejemplares encontrados en Pisco (Ica) y Áncash. Gran sorpresa se llevó al descubrir en su laboratorio que se trataban de la Galapagia peruana (nombre válido hasta ese entonces), identificación que pudo corroborar al comparar sus ejemplares con los estudiados por el mismo Max Beier y actualmente albergados en el Museo de Historia Natural de Viena, en Austria.

 

Con varios ejemplares disponibles y de ambos sexos, Julio Rivera investigó la morfología e historia taxonómica de este insecto durante sus estudios de postgrado en Universidad en Toronto, Canadá. Luego de más de 10 años de trabajo, concluyó que no pertenecía al grupo Galapagia. «Empecé a comparar todo el conjunto, la taxonomía, la morfología, ver la nomenclatura y llegué a la conclusión que no debería estar en el grupo de mención», argumentó.

Entre las diferencias que la apartaban del grupo Galapagia destacó que son más mantis de contextura más compactas y relativamente más robustas. Además de otras características morfológicas, y principalmente por las diferencias observadas en las estructuras genitales, fuente de información muy valiosa a la hora de saber qué tipo de parentesco tienen con otros insectos.

«Lo que hicimos fue transferir a Galapagia peruana a un nuevo grupo que hemos creado (Piscomantis), pues no pertenece ni a Galapagia ni ningún otro género de los 30 reconocidos en la familia Thespidae, a la cual pertenece; además, porque una especie no puede ser clasificada en un grupo al que no corresponde. Por eso fue necesario establecer un nuevo género, para reubicar a la especie».

 

El siguiente paso fue nombrar el nuevo género, el investigador de La Molina se rigió al protocolo internacional de nomenclatura zoológica, que exige se nombren según ciertos criterios. «En este caso decidimos llamar al nuevo género como Piscomantis, en honor a la ciudad de Pisco en Ica, y al Pisco”, señaló. El nombre final de la especie ahora es Piscomantis peruana (Beier, 1935).

Según ilustra el investigador, cuando se llega a la conclusión final de una investigación se tiene que formalizar el descubrimiento, que normalmente es por medio de una publicación científica. En este caso fue a través de la revista «Zootaxa», el cual pasó por varios revisores científicos para validar los métodos y todo el estudio.

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Hernán Toribio Chahua



 


 

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